La hacienda
Una de las grandes unidades agrícolas de la región
La Hacienda de Don Diego vivía de lo que producía: cultivos, animales y el trabajo cotidiano de una finca de su tiempo. Su casco se encontraba en la parte baja del terreno, cerca del agua.
La Presa de la Cantera
Construida por la hacienda para regar sus cultivos
Para regar los sembradíos y dar de beber a los animales, la hacienda levantó su propia presa. La cortina se construyó con cantera de la región, y de ahí viene el nombre con el que se conoce hasta hoy. La Presa de la Cantera es propiedad del desarrollo y define su identidad natural.
El agua y los caminos
Lo que transformó el paisaje
Con el tiempo, la construcción de la Presa Allende para regar las tierras del Bajío cubrió el casco de la hacienda. Más adelante, las vías del ferrocarril y la carretera San Miguel–Celaya atravesaron el terreno y separaron sus partes. Hace veinticinco años esas partes volvieron a reunirse bajo un mismo cuidado: se perforó un pozo de agua potable y se conservó la Presa de la Cantera.
La comunidad
Vecina de la presa, le dio el nombre al lugar
Junto a estas tierras vive la comunidad de Don Diego, presente aquí desde mucho antes que el proyecto. La Presa de la Cantera se concibe como un espacio público-privado, con un centro comunitario y actividades gratuitas para niños y adultos, para que esa relación siga siendo parte de la vida cotidiana del lugar.